Recordando a nuestro compañero Pepe Izquierdo

Lamentablemente hoy da la sensación que algo falta en el ambiente. Extrañamente podemos hablar sin sobresaltos y sin interrupciones. Lamentablemente hoy faltan los gritos de Pepe.
 
La evidente realidad es que ya no se escucharán sus voces saliendo de Pozuelo, ni sus discursos interminables subiendo cualquiera de estos cerros. Hoy toca despedir con solemnidad y alegría, brindando con una buena cerveza, a una persona realmente especial.
 
Querido Pepe, allá donde estés, recibe de este grupo un incondicional reconocimiento por todos aquellos irrepetibles momentos vividos, ya sea a la luz de una carburera, a lomos de una bici, en la travesia de una sierra, a pedales con las alforjas, a trompicones en decenas de carreras, a palazos en un kayak, o en la barra de un bar cualquiera.
 
Que duda cabe que siempre habrá frontal mas brillante y cueva mas profunda, bicis de ultima generación y trialeras mas profesionales, escaladas mas técnicas o hiking en el himalaya, kayaks de carbono y aguas mas bravas, alforjas mas repletas y lugares mas civilizados, esforzados atletas bajando de 3h en la maratón, o tabernas mas elegantes con manteles mas limpios...
 
Pero amigo mio, nada, ni de lejos, mas autentico, ni improvisado, ni creativo, ni temerario, ni imposible, ni inesperado, ni ocurrente, ni controvertido, ni irreverente, ni emocionante, ni desordenadamente organizado, ni desinteresado, como todas y cada una de las cosas que durante al menos 20 años nos contemplaron.
 
Descansa en paz compañero y camarada Pepe, que en una cosa si erraste, y es que mas allá de la ausencia si hay algo.. un recuerdo imborrable.
 
Hasta siempre.